¿Te suena aquella vez en la que nos miramos de forma especial? ¿O aquella otra en la que me decías en un sutil susurro que me querías? Yo si las recuerdo.
Y ahora es lo único que son: recuerdos.
Todo aquello que tantas veces soñé, y una sola se cumplió, se desvaneció en el aire como un suspiro, como el viento, como palabras sin sentido. Y ahora, mucho tiempo después, no dejo de quererte como el primer día lo hice, como el último día haré.
Apoyada en el marco de la puerta, suspiro mientras una cálida lágrima se me escapa, recorre mi mejilla y me causa un escalofrío. ¿Sabes que te sigo echando de menos? ¿Sabes que te seguiré esperando? ¿Sabes que me importas más que nada?
No lo sabes porque yo no existo en tu vida, soy una brisa lejana que te causa buenas sensaciones sin saber por qué. Soy ese risa en tu cabeza que se repite y no recuerdas de quién es.
Soy esa persona a la que un día tu creíste amar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario