miércoles, 14 de agosto de 2013

Irrealidades.

Después de tanto tiempo, vuelvo a verte. Y, sinceramente, siento lo mismo que la primera vez. Un cosquilleo recorre mi pecho y se va haciendo más grande con cada paso que tú das.
No has cambiado nada, según lo que veo. Y espero que igual que hablo físicamente, lo que me dijiste hace mucho tiempo siga en pie, un "te quiero" verdadero no es fácil de decir.
Tus ojos... Los echaba de menos, más que a nada pero menos que a tus labios. ¿Sabes que no dejé de pensar en ti ni un día? Ni pienso hacerlo ahora que te he recuperado. Tus manos, tu voz, tus abrazos, tus caricias... Sin palabras.

Y te abres paso entre tanta gente, aunque yo no veo más que tu rostro iluminado, acercándose cada vez más. Ya tan sólo quedan seis o cinco pasos.
Cuatro.
Tres.
Dos.
Uno.
Despierto.

Hay veces en que los mejores sueños parecen realidad. Pero, al fin y al cabo, son solo sueños.


No hay comentarios:

Publicar un comentario