Hoy sus palabras me han sonado diferentes, vacías. Ya no revoloteaban las mariposas en mi estómago.
'¿Será que ya no le quiero? ¿Ya no siento eso tan especial por él?'
Tengo muchas dudas sobre todo, sobre todos. Puede ser que ya haya pasado todo, que ya no haya nada por lo que preocuparse. La heridas han sanado, o al menos así lo siento.
Por primera vez en mucho tiempo, siento que vuelvo a respirar, a ser libre y a ver las cosas con claridad.

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